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Frágiles cimientos

fisica

 

Física familiar

Jon Bilbao

Salto de Página, 2014. Colección «Púrpura»

ISBN: 978-84-161-480-42

176 páginas

14,90 €

 

 

 

José Martínez Ros

Desde hace cierto tiempo la editorial Salto de Página ha tomado a su cargo la quizás ingrata y probablemente no demasiado lucrativa tarea de publicar a una nueva generación de narradores de españoles, como en el pasado lo hicieron Anagrama o Lengua de Trapo. De entre ellos destaca el asturiano Jon Bilbao, que ha publicado diversos libros de relatos -que le han deparado galardones de prestigio como el Ojo Crítico de Narrativa y el Tigre Juan- y varias novelas. Además, es un distinguido traductor. Su último libro es Física familiar, un nuevo conjunto de cuentos, buena parte de los cuales ya habían sido publicados en revistas y medios digitales.

El autor de esta reseña -lo confiesa- no había leído nunca al Sr. Bilbao y, por tanto, desconoce si las características que detecta en Física familiar pueden elevarse a toda su obra o constituyen un experimento determinado. Los relatos de Física familiar muestran una voz consolidada en la que, no obstante, halla fuertes ecos de los maestros norteamericanos del relato, de Hemingway a Carver y Tobias Wolff, pasados quizás por el filtro de Cortázar. Por así decirlo, los relatos del Sr. Bilbao apuntan a una poética de la amenaza, a un realismo cargado de tensión, cuando no de puro suspense: sus personajes suelen ser víctimas de malentendidos, accidentes, bruscos enamoramientos, desgracias, etc., lo que les permite advertir que su vida -que creían sólida y rutinaria en la mayor parte de los casos- no es tan segura y estable como pensaban, que sus cimientos son mucho más frágiles y pueden derrumbarse en cualquier momento. Hasta llegar a un final, al definitivo quiebre, que suele ser tan desolador como revelador, el instante en el que el abismo de la duda, el temor o la suerte se abre bajo sus pies. También hay un par de relatos fantásticos, donde incluso aprovecha para realizar un pequeño homenaje al gran Lovecraft, pero es ese realismo sobrio, seco y cortante el que predomina a lo largo del libro, en el que el concepto de familia -de pareja, de padre o de hijo- es puesto constantemente en cuestión, a lo que sin duda alude su título.

Bilbao es un buen narrador, capaz de detectar las zonas de sombra que se extienden bajo las existencias burguesas, cómo un pequeño detalle -las extrañas arquitecturas realizadas por un niño con piezas de Lego, una vieja fotografía- puede acabar demoliendo todas las certidumbres y de narrarlo con una prosa tensa, despojada. Tal vez abusa del golpe de efecto, lo que es un vicio común a la narrativa breve contemporánea, pero Física familiar es un libro destacable y ameno. Si hubiera que citar un defecto es que, en ningún momento, tenemos la impresión de que estamos leyendo una obra que supere ese nivel -el de un libro, moderadamente bien escrito, redactado por un discípulo aplicado de los más conspicuos maestros del cuento del siglo XX-: el Sr. Bilbao parece conocer sus límites y se atiene a ellos. El autor de esta reseña es partidario del exceso y el riesgo y no puede dejar de constatarlo con cierta tristeza.

admin

8 comentarios

  1. Lo tengo en la pila de pendientes, y lo leeré con muchas ganas, porque a mí «Bajo el influjo del cometa» me pareció un libro de cuentos excelente.

  2. A mí me ha dado ganas de hincarle el diente a alguna novela de Mr. Bilbao.

  3. Hola José:

    Tengo este libro en casa pendiente de lectura.
    Recuerdo la grata sorpresa que fue para mí el primer libro de relatos de Jon Bilbao, «Como una historia de terror». Además era el primer libro que leía de Santo de página y la sensación fue muy buena.
    Luego leí «Bajo el «Influjo del cometa», el nivel me siguió pareciendo alto, aunque ya había perdido el efecto sorpresa.

    Lo que no he leído aún es una novela de Bilbao. Pero de los relatos realmente sí que puedo hablar bien.

    Saludos

    • A mí me ha creado una expectativa favorable para el siguiente libro suyo que lea, ya veremos qué tal…

      (Lo de Santo de página es un gran hallazgo, desde luego 😉

  4. A Pablo Mazo le viene al pelo la denominación de su editorial como «Santo de página». David, eres un crack.

  5. Hola:

    Al principio no entendía lo que me decía el comentarista del «Oiga». Luego ya he visto que efectivamente soy un crack. Al principio pensé que me había equivocado de editorial (que estaba poniendo Salto de página, donde era Lengua de trapo o Impedimenta), que me puede pasar. Luego ya me ha entrado la risa.

    Estaba escribiendo en un ordenador que no era el habitual y eso hace que me sienta inseguro con las teclas. Además había poca luz, y además me traicionó el subconsciente, porque hay que ser un Santo para seguir publicando libros en estos bonitos y apocalípticos tiempos.

    Luego metí unas comillas de más, también.
    Pero bueno, que la esencia era correcta: los cuentos de Jon Bilbao me gustan mucho.

    Saludos

  6. Los otros dos libros de relatos en esta editorial me parecen mejores que este último (que en buena parte no lo es tanto, pues incluye relatos antiguos). En cuanto a sus novelas, «Padres, hijos y primates» es muy recomendable. Salvo para gente que vaya de vacaciones al Caribe o la Riviera Maya, claro.

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