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Octavio Paz en su círculo

unnamedItinerario poético. Seis conferencias inéditas. Colegio Nacional de México, 1975

Octavio Paz

Atalanta, 2014

ISBN: 978-84-942276-6-0

216 páginas

19 €

Prólogo de Alberto Ruy Sánchez

 

 

Antonio Rivero Taravillo

Se desconocía el texto de estas mal llamadas conferencias pronunciadas en el Colegio Nacional de México en 1975. Son en realidad lecturas comentadas de sus poemas, lo que no deja de ser ventajoso: de un lado, el lector dispone de una antología poética que cubre el grueso de la carrera de Octavio Paz, realizada por el propio poeta; de otro, goza de las introducciones que este hace de sus textos, desvelando sus claves, y todo ello en un orden cronológico que viene a ser, de primerísima mano, la historia de una voz o, como se ha titulado el libro, un itinerario poético. Como declara Paz al comienzo de la primera de las conferencias, pronunciada el martes, 4 de marzo de 1975, “el comentario será una tentativa por situar en su ambiente a cada poema o a cada grupo de poemas; el texto, en su contexto literario, social y personal.”

Recuerda así esta novedad aparecida en el año del centenario del Nobel mexicano dos textos de quien fuera buen amigo suyo, Luis Cernuda. Me refiero naturalmente a “Historial de un libro” (1959) pero también a las no tan citadas “Palabras antes de una lectura” (1935), pronunciadas durante una de sus escasísimas lecturas públicas. También es posible establecer un diálogo de este Itinerario poético con un libro póstumo de Paz, que reunía el ejercicio de decantación y reevaluación que supuso la publicación de sus Obras completas, ya enfermo de muerte, y cuyos diferentes prólogos fueron ensamblados en Por las sendas de la memoria (2011).

Junto a las referencias que sitúan los poemas, sin caer en la impertinencia de interpretarlos, cosa que Paz concede que corresponde al lector, hallamos numerosos pensamientos sobre el enigma de la creación. Por ejemplo, esta idea tan reveladora: “El poema, para mí, es la trampa verbal para cazar vivo al instante, es decir, a la poesía. Una trampa que se cierra para atraparlo pero que el lector abre para que el instante se escape de nuevo y regrese a la vida, a la vivacidad.” Sobre el escribir, o el cantar, se ofrecen aquí, poco después, poemas como el tan juanramoniano “Retórica” (“Cantan los pájaros, cantan / sin saber lo que cantan: / todo su entendimiento es su garganta.”) o el violento “Las palabras” (“chillen, putas”).

Aquí, Paz es a la vez Dante y Virgilio, guiando al lector por este círculo de su poesía al que se refiere Alberto Ruy Sánchez en su prólogo y que vincula al “fuego nuevo” de los aztecas, manifestado igualmente en el bucle que es “Piedra de sol” (no reproducido completo, dada su extensión) o en esa conciencia de que “el tiempo que acaba es el tiempo que comienza”, como dice Paz al introducir “Primero de enero”.

Un error en la contracubierta puede fácilmente corregirse en las sucesivas ediciones que merece este Itinerario poético: no es cierto que Paz dimitiera de su puesto de embajador en la India cuatro años después de ocupar el cargo en 1962. Esto fue transcurridos seis, en 1968, y como bien se indica “en señal de protesta por la sangrante represión de las manifestaciones estudiantiles de Tlatelolco.” Por lo demás, el lector habría agradecido que las ocho páginas que al final del volumen, tan primorosamente editado como es norma de la casa, se dedican a los últimos títulos publicados y a destacar cinco del magnífico catálogo se hubieran empleado en un buen índice onomástico (digo “buen” porque no hay peor servicio que un índice erróneo o incompleto, como se va volviendo habitual encontrar).

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