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Premios EC 2016

Reunido el jurado de los Premios EC 2016, se decide otorgar el premio a la mejor obra narrativa de ficción al libro de relatos Las cosas que perdimos en el fuego (Anagrama), de Mariana Enriquez, por haber revitalizado el género de terror jugando hábilmente con las variantes del miedo, por confundir lo real con lo sobrenatural y dejarnos sin el consuelo de pensar que ciertos horrores no son de este mundo. Enriquez nos habla en sus cuentos de suciedad y muerte, nos planta delante del criminal y deja que nos enfrentemos a nuestras peores pesadillas… sin cerrar los ojos, por supuesto.

Mariana Enriquez

El premio al mejor ensayo del año recae en Javier Pérez Andújar y su obra Diccionario enciclopédico de la vieja escuela (Tusquets), por su defensa constante de las periferias, incluidas las periferias de las periferias, y su no menos constante oposición a todos los centros, especialmente los centros de poder; por ponerse siempre de parte de la piedra, frente a la pared; por su cuestionamiento de los cánones culturales establecidos y su exaltación de esa cultura popular –tebeos, novelas de kiosco, cine de serie B, flamenco, rocanrol– relegada, más allá de los márgenes en los que prosperó, al olvido; por su voluntad de arrojar luz sobre cuestiones de candente actualidad con humor e inteligencia, valga la redundancia; por estimular al lector para que piense por sí mismo, en un tiempo de tribunas cada vez más dogmáticas y fanáticas; y por hacerlo, además, desde la palabra bien dicha y escrita, con uno de los estilos más hermosos y personales de las letras actuales en castellano.

Javier Pérez Andújar

Por su parte, el Premio EC 2016 al mejor poemario se concede a Aurora Luque por Los limones absortos (Fundación Málaga). Se reconoce así la ya larga trayectoria de esta poeta mediterránea, dionisíaca, cantora de un mar de pequeños placeres, de un oleaje de sensualidad, que enlaza no solo orillas diversas, desde Anatolia hasta Almería, sino también épocas dispares, desde las diosas del Calcolítico hasta las del turismo moderno. La retrospectiva premiada, una hermosa edición bilingüe en italiano, no solo condensa ese recorrido sino que le añade una proyección aún más transfronteriza.

Aurora Luque

Por último, el premio a la mejor traducción del año se otorga a Eugenia Vázquez Nacarino por su espléndido trabajo en El chal (Lumen), de Cynthia Ozick. El jurado señala en el acta que la traductora ha sabido verter con inusitada precisión la personalísima prosa de la norteamericana, a menudo aliterativa, rayana en lo poético, a un castellano vivo y natural que conserva toda la fuerza expresiva del original. También ha querido destacar la brillantez de la traducción desde el inglés, lengua en teoría familiar para muchos pero bien conocida por pocos, que a menudo es objeto de flagrantes maltratos en el mundo editorial a la hora de las traducciones.
Eugenia Vázquez

Y sin más, damos desde aquí nuestra más entusiasta enhorabuena a los premiados.

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