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Premios Estado Crítico 2011

Reunido el jurado de los Premios Estado Crítico 2011, decide por amplia mayoría conceder el correspondiente a la Mejor Novela del año a Antonio Orejudo por Un momento de descanso (Tusquets). Según el acta del jurado, el galardón se concede por “su valiente tratamiento de temas cuasi sagrados como la corrección política y la memoria histórica, alejado de papanatismos, sectarismos y siempre utilizando el humor como arma. Y por su palmaria demostración de que el juego posmoderno puede aspirar al máximo rigor intelectual sin sacrificar la voluntad de entretenimiento de la literatura, y sin alienar a los lectores no iniciados en la jerigonza de la teoría crítica.”

Por su parte, el Premio al Mejor Poemario del año ha recaído en Luis Alberto de Cuenca y su obra En la cama con la muerte (Isla de Siltolá), destacando “la elegancia, la intensidad y la universalidad de cada uno de sus poemas, cargados todos de hondura y sustancia viva y alados de brevedad y sencillez; porque su vibrante emoción personal nos zambulle el corazón, sin previo aviso, en la vida y en el misterio; por el gallardo desenfado con que trata a Thánatos, sin incurrir en la desesperación, pero sin faltarle al respeto; y, sobre todo, por rescatarnos de la vulgaridad y de la muerte con ese Eros fresco y penetrante que aletea en su obra.”

Asimismo, el Premio al Mejor Ensayo ha ido a parar a las manos de Antonio Rivero Taravillo y su Luis Cernuda. Años de exilio (1938-1963) (Tusquets), al “sumergirnos en su ensayo en todos los perfiles literarios de un escritor, Luis Cernuda, que representa lo mejor de la poesía española del siglo XX, y además mostrarnos a una persona compleja y contradictoria, dejando de lado la tan manoseada leyenda de su carácter hosco y difícil o el discurso innecesario de su condición sexual. Por otro lado, al igual que sucediera en la primera parte de esta biografía, el libro de Rivero Taravillo repite su condición de excepcional guía de lectura. Aunque la obra de Cernuda se pueda leer y disfrutar sin atender al horizonte vital del escritor, esta biografía aporta el recorrido existencial de donde surgen sus poemas de exilio y se convierte en un complemento perfecto y necesario de Historial de un libro.”
Por último, el Premio a la Mejor Traducción del año ha sido otorgado a Mercedes Cebrián, por su trabajo en Sábado por la noche y domingo por la mañana (Impedimenta) de Alan Sillitoe. El jurado ha valorado “su capacidad para insuflar contemporaneidad a un texto editado hace más de 50 años, plagado de coloquialismos y fuertemente arraigado a un contexto histórico y socioeconómico muy determinado. Cebrián logra sobrevolar los riesgos planteando una traducción que, respetando en todo momento la significación del contexto y la personalidad de la voz narrativa, resulta muy actual y apegada al lector contemporáneo.
El premio, sin dotación económica, consiste en una fotografía realizada por Antonio Acedo, Premio Andalucía de Periodismo.

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