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Si existiera Stephen Queen

190329 Insólitas

EDUARDO CRUZ ACILLONA | Dice la Real Academia Española, más conocida por el polinganero apodo de “la RAE”, que “insólito” es un adjetivo que significa “raro, extraño, desacostumbrado”. Aplicando una sencilla regla de tres (no se me asusten los de letras puras), llegamos a la conclusión de que “insólitas” significa “raras, extrañas, desacostumbradas”. Y ahora es cuando me entran ganas de preguntar a las veintiocho autoras que integran la antología que nos ocupa qué les parece esa definición…

No sé qué me dirán sobre lo de “raras y extrañas”, pero estoy convencido de que todas firmarán el calificativo de “desacostumbradas”, porque no existe mucha costumbre de publicar antologías tan completas como esta, dedicadas al género de lo fantástico e integradas únicamente por mujeres.

Dicen que lo que no se ve es como si no existiera. Además, hay veces en que también lo que se ve parece que no existiera. Porque hay muchas mujeres que escriben sobre terror y ciencia ficción. Las que aparecen en esta antología y muchas más. Y también hay muchas editoriales que las publican. Como la propia Páginas de Espuma y muchas más. Y, sin embargo, son masculinos los nombres que se le vienen a la cabeza a cualquiera que le preguntes por obras de este género.

Sirva esta preciosa, cuidada y completa antología para, de una vez por todas, eliminar el sambenito de “Insólitas” a las escritoras fantásticas (y entiéndanlo en la doble acepción de la palabra “fantástica”). Una antología que reúne a autoras de un amplio y variado abanico tanto de edades y procedencia como de propuestas y enfoques literarios. Desde Angélica Gorodischer (Argentina, 1928) y Amparo Dávila (México, 1928) hasta Sofía Rhei (España, 1978) y Laura Rodríguez Leiva (Colombia, 1988), pasando por autoras, éstas sí, sobradamente conocidas por todos, reconocidas y premiadas como Ana María Shua, Elia Barceló o Cristina Fernández Cubas.

Descubrirá aquí el lector algo tan usado en el género del terror como el silencio. El silencio que, durante muchos años, ha envuelto la producción literaria de tantas y tantas mujeres (las de esta antología es sólo una cuidada pero breve selección) dedicadas a lo fantástico. Y descubrirá también cómo gran parte de estas mujeres escritoras utilizan el género para reivindicar posiciones feministas (de hecho, ya empieza a extenderse la denominación del “género fantástico feminista”) y no como una actitud o una pose ventajista con los tiempos que corren: lean el cuento “Una mujer notable”, firmado por la más longeva de todas las autoras presentes en la antología, Angélica Gorodischer. En un texto en el que mezcla fantasía y humor, realiza un rotundo alegato contra la violencia de género y una llamada a la solidaridad entre mujeres, eso que ahora llamamos “sororidad”.

Sin embargo, sería reduccionista hacer una lectura de este libro en esa clave “femenina o feminista”. La muestra va mucho más allá y constituye todo un ensayo sobre la evolución del género en las últimas décadas. Lejos de asociar lo fantástico a mundos imaginarios repletos de hadas, duendes, purpurina y capas de fina seda meciéndose al son de músicas inexistentes, es común que estas autoras utilicen escenas más o menos realistas, más o menos cotidianas como punto de partida, e introduzcan en ellas diferentes elementos fantásticos que sorprenden al lector, lo atrapan y, más allá de la sonrisa o la estupefacción, acaban derivándolo a una reflexión y, finalmente, a una forma distinta de ver los matices de sus alrededores. Así, la literatura cumple su misión y reivindica lo fantástico como algo más que un mero juego de artificio o entretenimiento, dotándolo de profundidad, seriedad y altas miras.

En este volumen, no son sólo las que están, pero las que están son indiscutibles, tanto por su trayectoria como por la calidad de sus escritos. Tanto Teresa López-Pellisa, experta en estas lides, como Ricard Ruiz Garzón realizan aquí un generoso ejercicio de difusión, de poner el foco de atención en un colectivo que, aun estando aquí desde hace mucho tiempo y salvo honrosas excepciones, no ha tenido el reconocimiento que merece.

Stephen King dijo una vez: “La gente cree que soy una persona bastante extraña, pero eso es incorrecto: tengo el corazón de un niño pequeño, está en un frasco de vidrio sobre mi escritorio”. Después de leer Insólitas, yo no quiero pensar si existiera Stephen Queen…

Insólitas (Páginas de Espuma, 2019) | VV. AA. | Edición a cargo de Teresa López-Pellisa y Ricard Ruiz Garzón | 528 pags. | 24€

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