
ROCÍO ROJAS-MARCOS | A veces pasear por las calles de una ciudad no es simplemente mirar fachadas, visitar monumentos o disfrutar de un café en una esquina a la sombra. A veces, también puede conocerse una ciudad pasando por las páginas de un libro, observándola a través de la mirada ajena de quien nos ofrece su propio recorrido sentimental e íntimo. Así nos va a llevar María Dueñas por las páginas de Tetuán y Tánger. Memorias, huellas, fantasmas, libro que acaba de publicar la Editorial Tintablanca en una cuidadísima edición ilustrada por Jesús Conde y que nos va a pasear de su mano por las calles de estas dos ciudades marroquíes que tanta importancia han tenido en su vida y en su obra.
Tras los rotundos éxitos de El tiempo entre costuras y su continuación Sira, novelas dedicadas y ambientadas en el Protectorado español en el norte de Marruecos, dos novelas que nacieron a partir de su amor por las ciudades de Tánger y Tetuán, ahora Dueñas ha escrito su obra más personal sobre estas dos ciudades a partir de los recuerdos familiares que tiene desde su infancia, cuando toda su familia materna recordaba constantemente los años vividos en Tetuán, a los que suma todo lo aprendido durante las investigaciones históricas llevadas a cabo para documentar sus novelas. Y, por último, lo que desde mi punto de vista es una aportación clave, los párrafos dedicados a la vida actual de esas ciudades, sus nuevos rumbos, la recuperación de muchos de los espacios emblemáticos ahora reinventados, eso que hace que sean dos ciudades vivas y luminosas. Con estos tres ingredientes María Dueñas escribe un libro que podríamos calificar a medio camino entre el libro de memorias, o el de viajes, o tal vez próximo al que escribiría un flaneur decimonónico, esos que paseaban por las calles de las ciudades sin rumbo fijo, sin más deseo que observar lo que los rodeaba. Pero a estos paseos María Dueñas les añade sus impresiones, anécdotas e historias que, acompañadas por las bellísimas ilustraciones que completan la obra, nos ofrecen sendos paseos por estas dos ciudades que vienen a dar sentido al manoseado comentario de que leer es viajar sin moverse de casa, pues efectivamente, en estas páginas se hace realidad, y al abrir el libro nos trasladamos al Tetuán y Tánger de los siglos XX y XXI, algo que no podríamos hacer de otra manera.
Desde la primera frase del libro la autora nos alerta de su intención: “ando siempre en busca de fantasmas” nos advierte, y gracias a esa curiosidad es como va a ofrecernos párrafos dedicados a personas y personajes que vivieron o fueron inspirados en estas calles. Describe edificios conocidos de ambas ciudades, nos recuerda momentos históricos acontecidos, nos acerca a la luz que lo invade todo. La armonía caótica de la vida en ellas, el sonido del quehacer cotidiano, todo cabe en los paseo de María Dueñas por dos ciudades que han marcado su vida y su obra literaria, dos ciudades que, aunque pueda sonar a lugar común, son mal conocidas por la mayoría de nosotros, mal entendidas o simplemente despreciadas, pero para eso está este libro, para abrir ventanas al otro lado del estrecho de Gibraltar y dejarnos mirar por ellas en cada párrafo, mostrarnos los secretos que ella ha ido descubriendo con el paso de los años y permitirnos aprehenderlas y desear hacerlas nuestras también.
Tetuán y Tánger. Memorias, huellas, fantasmas (Tintablanca, 2026) | María Dueñas | 240 páginas | 34’90€