Un pueblo de murmullos y ceniza
ELENA MARQUÉS | Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo pidió en su lecho de muerte, y yo le prometí que vendría a cobrarme el olvido en el que nos tuvo. Pero si hubiera sabido lo que me esperaba al bajar por ese camino donde… Continuar leyendo