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El fútbol como excusa

LUIS ANTONIO SIERRA | El fútbol y la literatura tradicionalmente han sido como el agua y el aceite. Parecían no encajar debido, entre otras razones, a prejuicios elitistas por parte de los creadores y creadoras literarias ya que el deporte, en general, y el fútbol, en particular, no tenían para estos el empaque suficiente como para ser motor de creación literaria, pues el calificado por algunos deporte rey era identificado como algo banal, burdo y muy alejado de las torres de marfil desde donde se imponía el canon literario. Sin embargo, progresivamente fueron apareciendo narraciones que se empeñaban en lo contrario, esto es, en bajar al terruño y utilizar el fútbol como contexto, como temática, como excusa para el artefacto literario. Así encontramos los cuentos – casi elevados a la categoría de clásicos – de Roberto Fontanarrosa, el imprescindible Maldito United de David Peace o más cercano a nosotros, Hijos del fútbol de Galder Reguera. Si nos adentráramos en el terreno del ensayo y la divulgación también hallamos joyas como Futbolítica, de Ramón Usall o el imprescindible Una historia popular del fútbol, del francés Mickaël Correia.

Las razones de este lento, pero progresivo auge de la literatura futbolera son muy variadas, pero una que entendemos tremendamente relevante sería la dimensión popular, universal y planetaria del fútbol, deporte que interpela a miles de millones de potenciales lectores y lectoras y se convierte en un medio de penetración en el inconsciente ideológico muy potente. Existen otras motivaciones mucho más terrenales y pecuniarias relacionadas con los intereses de la industria editorial que tampoco podemos desdeñar.

Pues bien, dentro de este contexto nos encontramos con un autor que no es neófito en esta temática y que, de hecho, ya hemos mencionado más arriba. Se trata del prolijo David Peace que nos vuelve a deleitar con Munichs, una novela de asunto futbolero. Si bien tiene obras mayores como la fantástica y perturbadora GB84, esta novela no desmerece a su autor. Munichs se centra en las consecuencias del accidente aéreo que la plantilla del Manchester United, su cuerpo técnico y un nutrido grupo de periodistas sufrieron en el aeropuerto de Múnich el 6 de febrero de 1958 cuando volvían a casa después de clasificarse para las semifinales de la Copa de Europa tras empatar a tres en casa del Estrella Roja de Belgrado y cerrar la eliminatoria con un saldo favorable de 5 goles a 4. El avión que traía a la expedición británica a casa hizo escala en Múnich para repostar y tras dos tentativas fallidas de despegue, durante el tercer intento el avión no alcanzó la altura necesaria y fue a estrellarse contra la casa de una propiedad aneja al aeropuerto. El accidente se saldó con 23 víctimas mortales entre futbolistas, periodistas, cuerpo técnico y personal de la compañía aérea.

La novela de Peace se centra en las consecuencias tanto colectivas como individuales que tuvo el accidente. El accidente se vivió en la Islas Británicas como una auténtica tragedia nacional ya que el Manchester United era mucho más que uno de los equipos de la ciudad inglesa. La República de Irlanda, por ejemplo, también lloró la tragedia ya que los lazos del equipo con este país iban más allá de la participación de jugadores irlandeses en este y una prueba de ello la vemos en la descripción que hace Peace del multitudinario funeral en Dublín de uno de los malogrados miembros del equipo, Liam Whelan.

Además, la tragedia de Múnich sirve al autor para valerse del fútbol como excusa literaria. Es muy interesante el hecho de que el contexto futbolístico sea utilizado como trasfondo, como gancho para un lector fundamentalmente masculino (y me van a perdonar si esta afirmación suena misógina, pero, de momento, el alcance es el que es) y para abordar asuntos que tienen que ver con temáticas de carácter universal como la pérdida, las diferentes maneras de afrontar el duelo, la capacidad de superación del trauma tanto individual como colectiva, o el manejo de la frustración. En la asunción de lo que ha sucedido el autor va retratando a los protagonistas de esta novela coral y caleidoscópica. En esta heterogeneidad de reacciones reside uno de los puntos fuertes de esta novela que, por otra parte, es fiel reflejo de la complejidad del ser humano.

En resumidas cuentas, David Peace consigue una vez más meternos de lleno en la psique del ser humano, en sus matices, y lo hace recurriendo a un tema aparentemente baladí como es el fútbol. De esta manera, la excusa del deporte sirve de señuelo para pescar nuevas presas que puedan quedar atrapadas en las redes de la literatura. Y eso es de agradecer; como también lo es el aprendizaje que nos deja esta lectura a través de las distintas historias que atraviesan este libro.

Munichs. (Contra, 2024) | David Peace | Traducción de Gabriel Cereceda | 464 páginas | 24,90 euros

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