
EDUARDO CRUZ ACILLONA | Dos no se pelean si uno no quiere, reza el dicho popular. Pero con lo que no cuenta esa categórica afirmación es con la pericia del otro para atrapar a ese uno y hacerle entrar al trapo de una manera más o menos sibilina, más o menos abrupta, más o menos descarada.
Es el caso de José Luis García Martín, paciente “escuchador” durante más de cuarenta años de las diatribas orales de su amigo del alma Abelardo Linares y al que le ha conseguido poner no al teléfono ni al cara a cara, sino al folio en blanco para dirimir sus discrepancias, sus filias, sus fobias, sus ofuscamientos y sus chismes en materia literaria, que es el alimento que fundamentalmente sustenta a ambos, crítico y editor.
El resultado de ese intercambio epistolar es Duelo al sol, un extenso volumen en el que dos amigos se disponen a practicar el exhibicionismo intelectual para el mayor deleite de sus seguidores y lectores. Ambos cuentan con bagaje más que demostrado para que el resultado final sea una auténtica celebración de la inteligencia al servicio de las letras.
Es posible que el lector aficionado experimente momentos de zozobra y se pierda entre tanta erudición, tanto hilar fino con las primeras ediciones y las comparativas entre antologías varias. En cambio, el lector mínimamente avisado disfrutará, discrepará y descubrirá nuevos argumentos para (re)leer a autores conocidos y, quizás, acabe sorprendido por nombres que hasta ahora le eran ajenos o, incluso, desconocidos.
Porque en este libro ha cabido de todo. Puede empezar refiriéndose a la Revista Moderna de México y a los artículos de Julio Camba y la conveniencia o no de editarlos al completo y pasar, sin solución de continuidad, a los reproches, tan amables como afilados, a cuenta de tal o cual autor merecedor o no de premios nacionales. O trazar un punzante y exigente estudio de la poesía española del siglo XX, con sus diferentes generaciones, su necesidad de revisión y, agárrense que vienen curvas, su continuidad en ese espectáculo de poetas y/o juntaversos amontonados en este arranque del siglo XXI.
A pesar de lo ilustrativo y explícito de la portada, no tiene uno la sensación de que esta “controversia literaria”, como adelanta el subtítulo, se trate de un duelo al sol, de una contienda entre pistoleros. El propio García Martín pretende sostener que se trata de un juego de caza entre gato y ratón, algo que, con el transcurrir de las páginas, por mucho que se empeñe quien quiere ejercer de moderador o mero provocador, se va diluyendo. Se trata, más bien, y mucho mejor para el regocijo del lector, de una elegante lucha de expertos espadachines, finos estilistas del estilete y del florete que para batirse sacan a relucir el elegante y educado guante blanco, aunque en ocasiones este guante parezca de boxeo. Sirva, como ejemplo, esta advertencia de Linares: “…aquí hemos venido, principalmente, a hablar de literatura y hacer crítica destructiva, que es la única que sirve para algo y si no piensas lo mismo, podemos discutirlo”. Sin duda, toda una declaración de principios.
Y, finalmente, entre tanto intercambio de garrotazos y medidos exabruptos, de fondo se respira la inquebrantable amistad de dos profundos letraheridos que nunca se pondrán de acuerdo en nada más que en seguir discutiendo. Y quizás, más pronto que tarde, en la publicación de los cuentos del gran desconocido Rafael Leyda, algo que más de uno, después de leer este libro, estamos deseando con avidez.
Duelo al sol (Ed. Renacimiento, 2025) | Abelardo Linares y José Luis García Martín | 416 págs. | 20€