0

La niña que no quería ser estatua

ROCÍO ROJAS-MARCOS | La vida de María Goyri se suma a la colección de biografías ilustradas publicada por la editorial Kalandraca con la intención de acercar a los niños los extraordinarios logros de estas mujeres. Tras María Zambrano, María Moliner y Carmen de Burgos, estos dos últimos también firmados por Alejandro Pedregosa, ahora llega a nuestras manos otro bellísimo ejemplo de vida consagrada al aprendizaje, a la enseñanza y sobre todo a hacer del mundo en el que vivimos un lugar mejor. Un lugar más igual para los niños y niñas que serán los hombres y mujeres del futuro. Un lugar en el que la historia de nuestra tierra no nos pese tanto, un lugar en el que la literatura tenga su lugar privilegiado. Un lugar, en definitiva, en el que podamos ser cada uno de nosotros piezas insustituibles.

Pedregosa, como ya logró en las ocasiones anteriores, nos emociona desde la primera línea. En esta ocasión el texto va acompañado de las ilustraciones de Concha Pasamar, estampas delicadas en las que el texto crece por la mirada de la artista que interpreta las palabras para darles vida, mientras Pedregosa sabe ir hilvanando la historia con pequeñas puntadas cargadas de sentimiento a través de las que nos muestra desde los primeros pasos de esa niña María en un entorno muy singular para una mujer de su tiempo, unos años en los que supo que no quería ser estatua, como nos explica la narración, sino que quería poder mancharle el vestido y correr, hasta convertirse en la única mujer en la orla de su promoción en Filosofía y letras, pues luchó sin cuartel hasta que le permitieron matricularse en la facultad tras meses asistiendo de oyente. Además de ser profesora de literatura en la Residencia de Señoritas, y finalmente la compañera de vida y trabajo de Ramón Menéndez Pidal, pues ambos al alimón fueron trabajando en la labor ingente de búsqueda de romances de la tradición oral española. Pero, como decía, la belleza de este librito, supuestamente escrito para niños, está en la delicadeza con la que Pedregosa sabe encontrar las pequeñas cosas que tiene que contarnos para darles importancia. Nos cuenta la vida de esta mujer inagotable a partir de la mirada sutil y las acciones pequeñas, de las frases sencillas y los gestos delicados. Así es como está escrito este libro.

Decía que era un libro supuestamente para niños, pues está publicado en una colección de la editorial Kalandraka, dedicada a la literatura infantil y juvenil, pero puedo asegurarles que la lectura de la vida de María Goyri es una lectura de mayores, una lectura seria y rigurosa de la vida de una mujer que como tantas otras a lo largo de los siglos y en distintos lugares de la tierra saben que tiene que dar un paso adelante, que el cambio sí depende de ellas y que la valentía de hacerlo está en ellas. Todo eso está contenido en las páginas de Pedregosa, todo eso que tan bien le haría leer hoy a tantos agoreros de pozos oscuros. Por eso defiendo que este libro junto a todos los demás de la colección son lecturas adultas y Lecturas con mayúsculas, son lecturas que nos reconcilian con la realidad, que nos dan esperanzas. Así que soñemos con un mundo llenos de niñas a las que no se las obligue a ser estatuas, un mundo lleno de niñas que corren hacia su futuro libre, grande y por escribir.


A la sombra de un romance. La vida de María Goyri (Kalandraka, 2025) | Alejandro Pedregosa | Ilustraciones de Concha Pasamar | 80 páginas | 13’30€

admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *