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Un arma cargada de futuro

EDUARDO CRUZ ACILLONA | La primera vez que me encontré (literariamente hablando) con Afonso Cruz fue en la librería Ler Devagar (que significa “Leer despacio”) en Lisboa. Entre sus cientos (o miles, yo qué sé, una fiesta para los sentidos) de estanterías, tres cosas me llamaron la atención: la ausencia de la letra “ele” en su nombre, su apellido (por razones obvias) y el título de la novela que tenía entre las manos: Jesus Crtisto bebia cerveja, (Alfaguara, 2012, publicada dos años más tarde en castellano). La compré y, con ayuda de un traductor portugués – castellano online, la devoré en apenas un par de tardes. Me faltó tiempo para volver a la librería a buscar más títulos suyos. Y así, descubrí Vamos comprar um poeta (Editorial Caminho, 2016), de la cual también di buena cuenta en apenas una mañana con la ayuda del mismo traductor. Ahora, Libros del Asteroide la publica en castellano.

En Vamos a comprar un poeta, Afonso Cruz nos mete de lleno desde la primera página en un mundo distópico (que cada día que pasa se parece más al mundo real tal y como lo conocemos) en el que el capitalismo salvaje, valga la redundancia, ha anulado cualquier otra forma de vida. Así, los habitantes de ese mundo no tienen nombre ni apellidos sino que son conocidos por un código numérico, todos los productos están patrocinados (la ropa, los utensilios de cocina, etc…) y donde todo se mide en cantidades y porcentajes (en vez de “hace un buen día”, ellos lo expresan como “el aire huele a dólares” y abrir los brazos y estirarlos para desperezarse es un gesto “como si describiera una deuda colosal”)

Todo empieza a cambiar, y a torcerse peligrosamente, cuando la familia protagonista decide introducir en sus vidas y en su hogar a un poeta, como quien adopta una mascota convencido de que ese gesto mejorará su calidad de vida. Y en nuestro mundo, así es: una mascota mejora nuestra salud y nos proporciona satisfacciones incomparables. No así el poeta, que sustituye las expresiones numéricas por metáforas:

Las migajas que vuelan más alto son las que prefieren los picos de los pájaros a los caprichos del viento. ¡Incomprensible en casi un ochenta y nueve por ciento!”

(La novela, como no podía ser de otra manera, está salpicada de numerosos versos y extractos de poemas sin mayor referencia autoral que una nota final, invitando a que sea el lector quien averigüe el nombre del poeta que lo firma)

Vamos a comprar un poeta es, superficialmente, una pequeña novela de humor. Pero, en el fondo, y no hay que rascar mucho para descubrirlo, estamos ante una despiadada crítica sobre nuestra forma de ser como sociedad. Una fábula cuya moraleja no puede escribirse mejor que en el Epílogo, un texto serio, documentado y potente de lectura obligatoria en las escuelas y en aquellos hogares en los que se piensa que el beneficio está por encima del bienestar.

Además de un magnífico novelista, Afonso Cruz es un exquisito poeta. En mi tercera visita a Ler Devagar, me hice con varios de sus poemarios. Desde entonces, uno de mis placeres favoritos es traducir sus poemas al castellano. Ya sin ayuda del traductor.

(Nota al margen: Vamos a comprar un poeta es el segundo libro de la nueva colección Mini que acaba de inaugurar Libros del Asteroide, colección que, sospecho, nos va a traer muchas alegrías. Vaya mi felicitación por adelantado)

Vamos a comprar un poeta (Libros del Asteroide, 2025) | Afonso Cruz | Traducción de Rita da Costa | 112 páginas | 12,95 euros

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