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Vivir para ganar

ALEJANDRO LUQUE | Me imagino la escena en clave de concurso televisivo. El presentador pregunta: “Nombre del primer batería del grupo Motörhead”, y se abren dos posibilidades. El concursante profano dirá sin pestañear “Phil ‘Philthy Animal’ Taylor”… Y se quedará sin pase a la final, mientras que solo los muy iniciados pronunciarán un nombre que dejará boquiabierto a los espectadores: “Lucas Fox”. Y ganarán el bote y la gloria.

Vayamos por partes: Motörhead fue uno de esos grupos que en los 70 llevaron el rock and roll a un extremo de potencia y velocidad que obligó a la industria a crear una nueva etiqueta, el heavy metal. El tal Lucas Fox era un chaval londiense de veintipocos años que tuvo la suerte de cruzarse en el camino de Lemmy Kilmister, un bajista tremendamente carismático, que ya había sido roadie de Jimi Hendrix y había incluso girado por Estados Unidos con una banda psicodélica de gran éxito llamada Hawkind. Medios siglo después, Fox se decide a contar aquella peripecia en una suerte de memorias noveladas que abarcan otras facetas de su carrera musical, como la producción o la programación de eventos como el Midem de Cannes.

Cabe señalar de entrada que Fox no se limita a encadenar batallitas de juventud. Su intención es volcar sus experiencias morosamente, incluso cuando ello entrañe inflar bastante el texto con detalles superfluos. Sí, me atrevería a decir como advertencia general que a In & Out podrían sobrarle tranquilamente 200 páginas, porque el relato podría haber funcionado sin numerosas descripciones de ambiente, relaciones amorosas episódicas y un aparato de información particularmente minucioso.

Por otro lado, nadie puede creer que Fox ni nadie puedan recordar exactamente conversaciones de cuando era un adolescente, o lo que desayunó exactamente el día que conoció a Lemmy, salvo que tenga un diario exhaustivo (esos diarios en los que uno escribe, antes que nada: “Cereales, fruta, salchichas, beicon y alubias rojas, todo ello acompañado de tostadas y mermelada, y regado con bastante té caliente”). Pero si aceptamos que se trata de una verdadera novela, un artefacto en el que los agujeros del recuerdo sean repellados con invenciones más o menos verosímiles, empezaremos a verle la gracia al libro.

Porque lo que Lucas Fox logra es recrear una época fascinante de la historia (y la geografía) de la música, aquel Londres en el que los hijos de quienes habían hecho la Segunda Guerra Mundial pasaron de alucinar con los Beatles y dejarse mecer por la ola hippie a buscar en la noche y el rock emociones fuertes. Lucas, Lemmy y sus amigos van tropezándose con todo tipo de creadores, desde los Pink Floyd a los Pink Fairies, de Blue Öyster Cult o las Slits a The Clash o Sex Pistols, todos ellos repartidos en un mapa con el centro en Portobello y pespunteado de viejas salas de conciertos. De hecho, algunos de los mejores pasajes del libro son aquellos en que describen las aglomeraciones de los conciertos, el sonido ensordecedor de los bafles y el recurrente sudor condensado en las paredes.

Los otros capítulos de calidad extra son los referidos, claro, a Lemmy y la creación de Motörhead. Lucas Fox militó menos de dos años en el recién nacido proyecto, entre 1974 y 1975, en el que apenas dieron un puñado de conciertos, pero es evidente que su condición de cofundador le confiere una indiscutible autoridad. Asuntos conocidos como la fascinación del bajista y cantante por los emblemas nazis (acabaría dándose paseos por su barrio de Los Ángeles en un tanque auténtico, vestido de uniforme), su inclinación por el speed, la droga excitante de aquel momento (y que haría que algunos definieran el sonido del grupo como speed metal, y no solo por su velocidad), su autenticidad o su éxito con las mujeres son abordados con solvencia y amenidad en estas páginas.

También es de agradecer el tono sobrio, sereno, del narrador. Ya sabemos que la vida de los grupos está marcada por grandes amistades y también traiciones, decepciones, a veces incluso rencores duraderos. Fox, en cambio, escribe como un estoico, acepta que las cosas fueron como fueron y celebra que cuando una puerta se cerró, otra se abrió. “Born to lose, live to win” [Nacido para perder, vivir para ganar] fue uno de los lemas más conocidos de los Motörhead. Así suelen ser las cosas, y al final lo que prevalece es la fortuna de haber podido vivir una página tan hermosa y trascendente del gran libro de la música contemporánea.


Motörhead In & Out. Historias de una vida exuberante (Cúpula, 2026) | Lucas Fox | 520 páginas | 25,95 euros

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